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Poesía marroquí: Poetas marroquíes

en el Encuentro del Estrecho

 

por

Llorenç Vidal

 

 

Tánger: Mezquita Mohamed V (foto del autor)

 

 

Alguien dijo que las guerras y las batallas deberían ser sustituidas por encuentros de fútbol o por juegos florales. El ingenuo optimismo de esta afirmación queda actualmente desvirtuado por la tensión, agresividad y violencia que ha invadido los estadios y por la fama de arbitrariedad, manipulación y amiguismo que -con razón o sin ella, no lo sé exactamente- se han ido ganando con el transcurrir del tiempo los premios y los concursos literarios. Sin embargo, desvinculados del gusanillo de la competitividad, algo sí podrían hacer los encuentros poéticos -siempre que no sean manipulados por camarillas, capillitas o mafias literarias- en favor de la coexistencia, de la tolerancia e, incluso, de la convivencia pacífica entre los pueblos.

Y es por este motivo que traigo a esta tribuna el reciente Encuentro de Poetas en el Estrecho, cuyas aportaciones han sido publicadas bajo el título Arribar a la Bahía y que reúne contribuciones de poetas de las dos riberas del Estrecho de Gibraltar, en un abrazo de esperanza promovido y coordinado por la poetisa algecireña Paloma Fernández Gomá, que, con gran claridad de ideas, afirma:

"Pensé que Gibraltar, Marruecos y España estaban avocados a un intercambio y no había una actitud mejor para iniciar este contacto cultural, que plantearlo a través de la literatura. Entonces surgió la poesía como heredera de la esencia humana, capaz de no sucumbir nunca, aunque los tiempos le sean adversos y suscitar siempre la pasión, el acercamiento y la reflexión. La poesía, seriamente amenazada en los momentos actuales por el más voraz de los anonimatos, sería la encargada de posibilitar ese nexo adormecido por siglos de olvido, y abrir el camino de una futura comunicación entre los que convivimos entorno a la Bahía de Algeciras y el Estrecho de Gibraltar".

No voy a glosar todo el conjunto de las ricas aportaciones, ya que ello requeriría una extensión desmesurada, por lo que, asumiendo la limitación que significa, me referiré únicamente a la presencia magrebí, dejando para otros comentaristas las presencias gibraltareña y española, todas ellas enlazadas en un bello mosaico multicultural.

Entre los poetas marroquíes de expresión francófona encontramos a Malika el Assimi, de Marrakech-Rabat; Mohamed El Jerroudi, de Tetuán, y Mohamed Serghini, de Fez; entre los de expresión hispánica a Mohamed Chakor, residente en Madrid; Abderramán El Fathi y Ahmed Mohamed Megara, de Tetuán; Mohamed Sibari y Yassine Sibari, de Larache; y entre los de expresión árabe a Mohamed Bennis, de Mohammadia; Aboubakr Lemtouni y Ahmed Tribak Ahmed, de Tánger; Mohamed Maimouni y Khalid Raissouni, de Tetuán; Abdelkrim Tabbal, de Chef Chaouen o Xauen, y Mohamed Tobi, de Kenitra.

El poeta gaditano Juan José Téllez Rubio, ex-director del diario "Europa Sur" de Algeciras, en su pormenorizada y precisa presentación, titulada "Versos de tres orillas", habla de que se trata de "un libro mestizo" cuyos "participantes también lo son". Distintas inquietudes -fraternidad de pueblos vecinos, nostalgias de separación, reivindicaciones ancestrales, en "un reino de tinieblas y de amores", como dice, desde una poética profundidad atávica, Ahmed Tribak Ahmed (versión de Mustapha Adila), etc.- palpitan en los versos de estos poetas norteafricanos que en este encuentro intercultural se asoman hasta nosotros y reciben, a la vez, el saludo amistoso de otros poetas de Gibraltar y de España, de esta España que, desde los miradores la bella y fascinante ciudad de Tanger, se dibuja, en los inspirados versos de Aboubakr Lemtouni, en traducción de Khalid Rissouni,

"Cual isla emergente del diluvio

De día es lingote de plata

Y de noche oro alucinante".

En algunas composiciones encontramos reflejado el drama del Estrecho, la tragedia de las innecesarias muertes causadas por el bunker europeo establecido por las leyes de extranjería. Así, Mohamed Chakor, asumiendo la voz del emigrante, desgarradamente exclama:

"Mi vida tiene semblante de muerte.

Soñar con emigrar es el pan cotidiano

para paliar el hambre".

Y Abderramán El Fathi, con voz casi salmódica de múltiples interpretaciones, dice:

"Te busqué por todos los rincones

y el mar va creciendo

y sigo buscando.

Las olas descansan en las playas

y yo sigo buscando.

El viento me trajo tu camisa

y yo sigo buscando.

Te enterraron

y sigo buscando.

Las gaviotas trajeron tu anillo

sigo buscando.

Te veo en las crispadas aguas del Sur

y sigo buscando.

Mojo mis manos en el mar

siento tus caricias

y sigo buscando.

Me ahogué en el mar

y sigo buscando".

Mallorca está presente en este Encuentro del Estrecho a través de mi poema "Meditación en la Bahía de Algeciras", donde, además de un herido lamento por los "héroes sin estandarte" que mueren sin conseguir abrazar las dos riberas del estrecho, contiene un canto a la fraternidad de los dos continentes en su encrucijada geográficamente más cercana y a la vez, por motivos políticos, ¡qué pena!, tan lejana:

"La bahía mira al cielo

y se refleja en el baile

de olas que danzan y juegan

entre poniente y levante.

Al sur la costa rocosa:

Ksar-el Seguir, Ceuta, Tánger

y el perfil de Djebel Mussa

entre el mar azul y el aire".

Un encuentro de buena vecindad que, en un abrazo literario, intenta contribuir a la buena convivencia intercultural entre el sur de Europa y el norte de África, en un momento determinado, el inicio de tercer milenio, en el que, como antes y como siempre, entre alegrías y pesares, seguirá difuminándose la transitoriedad de la vida. Son las reflexivas palabras de Mohamed El Jerroudi, en traducción de Manuel Grau Melguizo:

"Mariposas del Estrecho,

¿por qué decidme, pasan nuestros días,

delante de nuestros ojos,

como si fueran estrellas fugaces...

y es tan breve la vida, nuestra vida,

más que breve...?"

Malika El Assimi, Mohamed Bennis, Mohamed Chakor, Abderramán El Fathi, Mohamed El Jerroudi, Aboubakr Lemtouni, Mohamed Maimouni, Ahmed Mohamed Megara, Khalid Raissouni, Mohamed Serghini, Mohamed Sibari, Yassine Sibari, Abdelkrim Tabbal, Mohamed Tobi y Ahmed Tribak Ahmed, quince poetas que -unas veces con ecos cadenciosos de la poesía arábigo-andaluza y otras con la hondura del vivir existencial- nos traen el canto y el lamento poético de un sector de la literatura marroquí contemporánea.

 

Llorenç Vidal

 

(Última Hora, Palma de Mallorca, 22 de junio de 2001)

 

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