Un poema de Natércia Freire en el 51 DENIP

 

por

Llorenç Vidal

 

En años anteriores, entre otras, una de mis acciones en la promoción de la práctica del "Día Escolar de la No-violencia y la Paz" (DENIP) ha sido aportar un artículo de profundización en el mensaje de la jornada o relativo a algún pedagogo de tendencia pacifista. Este año, sin embargo, con motivo del 51 DENIP (30 de enero de 2014), voy a centrarme en un poema, para mí muy significativo, de la maestra y escritora portuguesa Natércia Freire, nacida en 1919 en Benavente (región del Alentejo) y fallecida en Lisboa en 2004. Como periodista se comenzó en el "Diário de Noticias", en el que coordinó entre 1954 y 1974 la "Página de Artes e Letras", donde participaron escritores de diferentes nacionalidades y de distintas tendencias literarias y políticas. Posteriormente colaboró también en los diarios "O Tempo" y "O Século". Como poetisa se inició con su poemario "Castelos de Sonho", al que siguieron "Meu Caminho de Luz", "Os Intrusos", "Horizonte Fechado", "Rio Infindável", "Anel de Sete Pedras", etc. yculminó con la recopilación de su "Antologia Poética" en 2001.

 

Y presentada, ya, Natércia Freire a través de este bosquejo bio-bibliográfico, el poema suyo que quisiera aportar en este 51 DENIP se titula "Guerra", incluido en la antología "Poetes portuguesos d'ara" (selección de Manuel de Seabra y traducción de Fèlix Cucurull, colección La font de les tortugues, Mallorca) así como en la web "Poesía de la Paz", y que a través de sus cuatro estrofas nos presenta una visión maternal de la aspiración callada, incluso subliminal, a una paz positiva en el entorno de violencia ambiental y política que nos rodea. Comienza diciendo:

 

"Son hijos míos. Engendrados en mi vientre.

Cada tarde llegaban conmovidos,

nupciales, temblorosos

del enlace de la vida y los sentidos."

 

Sigue otra estrofa evocadora de la maternidad protectora de la infancia:

 

"Los tuve en la falda, adormilados.

Les contaba poemas y leyendas.

Preguntaron alguna vez qué eren grilletes.

Yo contestaba: mar, los vientos, estrellas."

 

Continúa con una tercera en la que nos dibuja las tentaciones de aventura y revuelta, a veces hostiles y violentas, que despierta en los adolescentes y jóvenes el complejo ambiente circundante, a veces represivo y opresor para su aspiración hacia una utópica e inconcreta libertad ilimitada:

 

"Los que eran más osados, más locos,

deseaban la lucha, el caos, la guerra.

Otros soñaban y se levantaban roncos

de gritar contra los muros que hay en la Tierra".

 

Y en la cuarta y última estrofa llega la conclusión final de la angustia que siente una madre cuando, en la tragedia de la vida, le roban sus hijos para el combate y para la guerra

 

"Son hijos míos. Engendrados en mi vientre.

Nueve meses de esperanza, luna a luna.

Grandes barcos, lentamente, se los llevan..."

 

Un poema de Natércia Freire que siempre me ha resultado conmovedor y que en este 51 DENIP, con el que la jornada, fundada en 1964, ha superado ya su medio siglo ininterrumpido de promoción de la hermandad, del respeto a los derechos humanos, de la no-violencia y de la paz a través de la educación, os lo dejo, amigos lectores, para vuestra reflexión y meditación, una reflexión y una meditación que, sea la que sea la ideología de cada uno, considero que puede resultar beneficiosa para todos.

 

Llorenç / Lorenzo Vidal

 

(Diario Última Hora, Palma de Mallorca, 29 de enero de 2014)

 

 

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