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H.P. Blavatsky, primer centenario

de una mujer excepcional

 

por

Llorenç Vidal

 

 

Un siglo después de su muerte  -acaecida en Londres el 8 de mayo de 1891-, Helena Petrovna Blavatsky sigue despertando un vivo interés y suscitando todavía ardiente polémica, ya que, mientras que para algunos es fuente de inspiración, para otros  -para sus detractores, naturalmente-  continúa siendo objeto de  -a veces obsesivos-  ataques directos e indirectos.

 

Nacida en 1831 en Ekaterinoslav, actualmente llamada Dnepropetrovsk, en Ucrania,  y viajera infatigable  -Egipto, Grecia, Europa Oriental y Occidental, Norteamérica, Japón, India, Tíbet, Siria, etc.-, fue una personalidad fuertemente independiente y anticonvencional que absorbió no sólo una gran erudición, sino también una profunda sabiduría, lo que hizo de ella una mujer extraordinaria y una de las más destacadas figuras del pensamiento filosófico-religioso del ochocientos.

 

En su ensayo "H.P. Blavatsky: un esbozo de su vida", Josephine Ransom dice de ella: "Una de las más notables figuras mundiales de fines del siglo XIX, fue demasiado revolucionaria y desafiante ante las ortodoxias que imperaban, ya se tratase de religión, ciencia, filosofía o psicología, como para permanecer ignorada. Fue una iconoclasta que hizo añicos las envolturas que ocultaban lo real de lo ilusorio; pero la mayoría, aferrada a los convencionalismos e ignorante de la verdad, la atacó e injurió por su temeridad y coraje al rasgar el velo de aquello que parecía una blasfemia revelar. Lenta pero seguramente los años la han reivindicado. A pesar de ser ultrajada, ella se contentó con trabajar 'al servicio de la humanidad' y demostró su sabiduría al dejar que las futuras generaciones juzgaran su magnífica obra".

 

En 1875, en Nueva York, con la colaboración de H.S. Olcott y de W.O. Judge  -que después originarían dos corrientes distintas de su filosofía religiosa-, fundó la Sociedad Teosófica, que posteriormente trasladó su sede a Adyar (India) y cuyos tres objetivos son:

 

1º. Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, creencia, sexo, casta ni color.

2º. Fomentar el estudio comparado de las religiones, filosofías y ciencias.

3º. Investigar las leyes inexplicadas de la Naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

 

Sus obras capitales  -"Isis sin velo", "La Doctrina Secreta", "La Clave de la Teosofía" y "La Voz del Silencio"-, completadas por numerosos artículos, relaciones de sus viajes y exposiciones, forman un corpus ideológico de incalculable valor.

 

El punto más espinoso de su biografía, las calumnias levantadas contra ella por el matrimonio Coulomb, calumnias que fueron objeto del "Informe Hodgson", realizado por encargo de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas, está actualmente superado, gracias a las indagaciones de Adlai Waterman, quien, sobre la base de documentos hasta hace poco inéditos, lo ha analizado exhaustivamente y lo ha desvirtuado por completo en su "Obituario: El 'Informe Hodgson' sobre Madame Blavatsky", publicado en 1963. Posteriormente, en 1975, con motivo del centenario de la Sociedad Teosófica, la misma Sociedad de Investigaciones Psíquicas ha rectificado su actitud y desautorizado el difamatorio informe, que tantas líneas de tinta negativa ha hecho correr en los últimos cien años.

 

Ya anteriormente el Mahatma Gandhi, que no se había dejado engañar por tan burdas maquinaciones, escribió: "Les debo mucho a los teósofos, entre los cuales cuento con numerosos amigos. Sean cuales sean las críticas que puedan hacérsele a Madame Blavatsky, al Coronel Olcott o a la Doctora Besant, su contribución a la humanidad ocupará siempre una posición muy alta". El aniversario de su muerte  -celebrado como jornada conmemorativa por los teósofos de todo el mundo-  se conoce como el "Día del Loto Blanco". Por esto el pequeño poema  -un haikai-  que en mis "Estels filants" ("Estrellas fugaces") le dedico se titula "Lotus blanc" y dice así:

 

Lotus blanc

 

  Homenatge a H.P.B.

 

Flor esotèrica,

errant i peregrina

veu del silenci.

 

Loto blanco

 

  Homenaje a H.P.B.

 

Flor esotérica,

errante y peregrina

voz del silencio

 

Eulogio Díaz del Corral, que en una memoria todavía inédita ha estudiado la restauración del movimiento teosófico en Mallorca, en su "Historia del pensamiento pacifista y no-violento contemporáneo" afirma: "En todos los lugares donde, en cualquiera de sus formas, ha florecido el movimiento teosófico  -que ha influido decisivamente en todos los grupos esotéricos posteriores, que, en mayor o menor medida, se han inspirado en la obra de H.P. Blavatsky-, ha vitalizado la conciencia de fraternidad universal y ha defendido la libertad de pensamiento, la práctica de la tolerancia, la convivencia pacífica y la búsqueda personal de la verdad".

 

Madame Blavatsky. 1991. Primer centenario de su desencarnación. Un año para el recuerdo de una mujer excepcional que, en pleno siglo XIX, rompió multitud de prejuicios, afirmó con energía su independencia individual y dio a las gentes que quieran oirla su mensaje teosófico de amor a la vida, de tolerancia y de fraternidad. Su lema  -que es el lema del movimiento por ella inspirado-  reza: "No hay Religión más elevada que la Verdad" y su divisa, extraída de "La Voz del Silencio", es una profunda aspiración universalista de

"Paz a todos los seres".

 

Llorenç Vidal

 

(Última Hora, Palma de Mallorca, 8 de junio de 1991)

 

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