Llorenç Vidal, founder of DENIP: Working to promote a Culture and an independent, free and voluntary Education for Non-violence and Peace from 1964.

Llorenç Vidal, fondateur du DENIP: Travaillant à promouvoire une Culture et une indépendante, libre et volontaire Éducation à la Non-violence et à la Paix depuis 1964.

Lorenzo Vidal, fundador del DENIP: Trabajando en promover una Cultura y una independiente, libre y voluntaria Educación para la No-violencia y la Paz desde 1964.

Llorenç Vidal, fundador del DENIP: Treballant en promoure una Cultura i una independent, lliure i voluntària Educació per la No-violència i la Pau des de 1964.

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¿Llorenç / Lorenzo Vidal, un educador

propuesto para el Nobel de la Paz?

 

por

Eulogio Díaz del Corral

 

 

Escudo de Santanyí (Mallorca), villa natal de Llorenç Vidal

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Ante el acertado acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Santanyí  (Islas Baleares), tomado por unanimidad y con el apoyo de todos los partidos políticos con representación en el Consistorio (PP, PSOE, PSM y UM), de iniciar los trámites para proponer a Llorenç o Lorenzo Vidal (de las dos formas es conocido su nombre, en mallorquín y en castellano) para  el Premio Nobel de la Paz, vengo a realizar algunas observaciones:

 

El “Día Escolar de la No-violencia y la Paz ” (DENIP) fue fundado por Lorenzo Vidal en el año 1964 en la España franquista, en un momento en que la educación estaba controlada por los principios del movimiento nacional y cuando todavía se cantaba el caralsol antes de entrar en clase. En ese momento un educador nacido en Mallorca y recién nombrado inspector de educación en la provincia de Cádiz, donde reside, lanza la iniciativa de educar para la no-violencia, la paz, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos y el diálogo como forma suprema de solucionar los conflictos y sin acudir nunca a las armas. De alguna manera con su propuesta de renovación pedagógica pretendía que se educara para la democracia y los valores democráticos cuando aún estábamos en plena dictadura. Las dificultades que tuvo que sortear ya se pueden imaginar: recelos, sospechas, ironías, calumnias y desconfianzas como si se tratara de un“complot judeo-masónico” fue lo más suave que se comentó en ciertos sectores, además de intentos de bloquear o prohibir su obra. Sin embargo la idea fue poco a poco aceptada y acogida por el profesorado que aspiraba a dar una mayor profundidad y amplitud a su trabajo.

 

Durante más de cuarenta años, ya camino del medio siglo, Llorenç Vidal ha mantenido la iniciativa efectuando anualmente el llamamiento sin faltar a la cita ni una sola vez. Y su llamamiento, in extenso o en extracto, ha sido publicado y reproducido infinidad de veces y ha llegado a miles y miles de escuelas e institutos de España y de todo el mundo. Son muchos años de labor educativa, toda una vida profesional animada con la ilusión de dar a la educación un sentido profundo y confiar en ella como motor de transformación de los individuos y, a través de ellos, de la propia sociedad.

 

Es admirable que Lorenzo Vidal no haya aceptado donaciones ni patrocinios oficiales para dicha actividad, ya que a la larga hubiera supuesto la pérdida o, por lo menos, la merma de su independencia y neutralidad ideológica. Sin embargo sí que de su sueldo particular ha tenido que sufragar los numerosos y costosos gastos ocasionados (imprentas, papel, sobres, franqueos, viajes, etc) para la promoción y difusión de la misma a nivel nacional e internacional.

 

No son de olvidar, por otra parte, los numerosísimos artículos y notas en la prensa diaria, revistas pedagógicas, profesionales y culturales que ha publicado y han sido reproducidos en distintos periódicos (en una estimación aproximada más de dos mil, contando a la baja y sin tener en cuenta la prensa extranjera), los centenares de conferencias, participación en paneles y mesas redondas (más de medio millar), entrevistas, visitas a centros educativos de los distintos niveles y modalidades (educación primaria, secundaria, infantil, universitaria y de adultos, en un número incalculable), intervención en actividades escolares y reuniones, cursos y cursillos para el profesorado, encuentros personales, participación en congresos y encuentros nacionales e internacionales de distinta índole, correspondencia interminable, libros, opúsculos, divulgación a través de Internet, etc., para acompañar, perfilar, profundizar, enriquecer, fortificar y difundir el mensaje del “Día Escolar de la No-violencia y la Paz. Siempre ha estado dispuesto a ir allí donde su disponibilidad de agenda y de exigencias profesionales le permitían. Quienes hemos tenido y tenemos la suerte de escucharle y conversar con él somos testigos de su entusiasmo, de su buen talante y de su saber hacer para la difusión de los ideales y la práctica del DENIP, como punto de partida y de apoyo para una educación en y para la no-violencia y la paz de carácter universal, libre, independiente, abierto, profundo y permanente.

 

Podemos afirmar con toda seguridad que si la transición democrática española encontró un pueblo preparado fue en parte porque los ciudadanos  -consciente o inconscientemente, unos directamente y otros de una manera difusa y subliminalmente a través del eco expansivo que el “Día Escolar de la No-violencia y la Paz ha tenido desde su fundación en el ambiente circundante-  habían sido influenciados por esa educación progresista, que ha influido positivamente en miles y miles de profesores, que, gracias a la iniciativa de Vidal, han enseñado desde 1964 y enseñan todavía en sus aulas con gran ilusión los valores encarnados por el DENIP: tolerancia, comprensión, fraternidad, interculturalidad, diálogo, no-violencia, respeto a los derechos humanos y paz como aspiración suprema de una sociedad madura.

 

No podemos dejar de mencionar, además, como escribí en la “Historia del pensamiento pacifista y no-violento contemporáneo” (Edit. Hogar del Libro, Barcelona), que Llorenç Vidal, figura pedagógica capital de los siglos XX y XXI, es el “formulador de una pedagogía teórico-práctica de la de la no-violencia y la paz” y que su obra del DENIP  es, como ya se ha escrito, una “iniciativa pionera y promotora de la educación no-violenta y pacificadora difundida internacionalmente y en la que se han inspirado e implícita o explícitamente tienen su punto de partida la mayoría de los actuales proyectos, programas y actividades de educación y cultura para la no-violencia y la paz”, a nivel nacional e internacional.

 

En consecuencia, la concesión del Premio Nobel a Llorenç Vidal, poeta, educador y pacifista, sería un justo reconocimiento y una justa recompensa al valor del trabajo bien hecho, al esfuerzo incansable de un hombre que durante ya casi medio siglo ha llevado y sigue llevando estos ideales a miles y miles de profesores, a miles y miles de centros educativos y, a través de éstos, por efecto multiplicador, a millones de estudiantes y ciudadanos de distintos países, es decir, a la sociedad entera.

 

El Premio Nobel dado a un educador como Lorenzo Vidal supondría, por otra parte, el reconocimiento del valor de la educación como motor de transformación de las sociedades, para convertirlas en más democráticas, más dialogantes, menos violentas y más pacíficas, más justas y más tolerantes, ya que, en definitiva, depende de la educación que demos a nuestros jóvenes la esperanza de una mayor justicia y de un mayor nivel de felicidad para la humanidad. Esta labor  sí que merece un premio Nóbel, sobre todo cuando nos asaltan los fantasmas del fanatismo y de la intolerancia y la falta de diálogo entre los pueblos.

 

Sin embargo, más importante que los premios y reconocimientos exteriores, es la satisfacción de haber dado lo mejor de sí mismo a la sociedad, de haber hecho una labor altruista y desinteresada, haberla efectuado de una manera ejemplar y, sobre todo, la satisfacción personal de poder decir a la propia conciencia: “misión cumplida”.

 

Eulogio Díaz del Corral

 

(La Voz de Cádiz, Cádiz, 14 de marzo de 2006,

Última Hora, Palma de Mallorca, 11 de abril de 2006,

ambos con pequeñas diferencias y bajo el título de "Lorenzo / Llorenç Vidal, un educador propuesto para el Nobel de la Paz")

 

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(Silueta de Llorenç Vidal del frontispicio realizada por Eulogio Díaz del Corral)

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